lunes, 13 de enero de 2014

Arroz con leche


Postre por excelencia desde que era niña, por ello cuando me fui de casa por primera vez a vivir y estudiar en Gerona (solo de lunes a viernes claro esta), fue una de las recetas que apunte de mi madre,  para hacer en el piso de estudiantes que nos alquilamos mis amigas y yo. Solo hubo un problema, por aquellos entonces no estaba muy habituada a cocinar (tengo para escribir un libro de anécdotas que me sucedieron en mis primeros pinitos como medio independiente, me paso de todo) y las medidas que me daba mi madre me sonaban a vulcaniano, eran como un ¡¡Pwang!! sartenazo en toda la cara. Todo se media en vasos, puñados y la mejor de todas “lo que admita”, pero que me estaba diciendo, lo que admita, pero que medida es esa. Pero a base de observar a mi madre, probar y fallar, di con el punto exacto del intraducible “lo que admita”. En mi caso os daré las cantidades en gramos, aunque tengo que confesar que hoy en día, en muchas recetas de las que hago utilizo ese ancestral método, por ello cuando alguna amiga me pide alguna, tengo que volver a hacerla para pesar los ingredientes y darle las medidas exactas.
En una de las fotos veréis que he utilizado trocitos de cáscara de limón en vez de una cáscara entera, es porque he utilizado los limoncitos de mi huertito urbano. Ahora mismo tiene mi altura pero me da un motón de limones varias veces al año.


Y ahora a la receta.

INGREDIENTES
150g de arroz
450 ml de agua
1 litro de leche entera
100g de azúcar más tres cucharadas
la piel de un limón
la ½  de la piel de una naranja
una rama de canela
canela en polvo al gusto
ELABORACIÓN
En primer lugar, colocaremos al fuego un cazo con el agua, la piel de limón y naranja, la rama de canela y el arroz.


Dejaremos que el arroz absorba casi por completo el agua, y lo removeremos transcurridos unos 5 minutos. Tardará entre 10 y 12 minutos.


Entonces añadiremos el litro de leche, volveremos a remover y dejaremos cocinar a fuego muy suave, en mi caso pase del número 7 al 4 en la vitro.
Debe estar cocinándose, aproximadamente entre 40 o 45 minutos, y he aquí la única pega que tiene este increíble postre, hay que estar removiéndolo cada 4 o 5 minutos para que no se pegue en el fondo del cazo.
Cuando empiece a adquirir una consistencia cremosa, añadiremos el azúcar, y dejaremos cocer unos 10 minutos más, removiendo más constantemente pero con suavidad y cariño.

Y listo!!!
Lo servimos en cuencos, y cuando se haya enfriado lo espolvoreamos con canela en polvo.



1 comentarios:

carmen dijo...

buenisimo!

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