domingo, 4 de mayo de 2014

Tarta de queso con corazones de fresa


Hoy se celebra el día de la madre, y para festejarlo la tarta de queso la preferida de mi madre,  pero con un acabado llamativo y muy sano.

La tarta queda cremosa, jugosa, y el limón y la vainilla le aportan un sabor delicioso.
He utilizado dos moldes de 17cm de diámetro, pero podéis utilizar uno de 25 cm, y las he rellenado unos 10 cm aproximadamente, por encima de este.
Cosas a tener en cuenta, para que no se nos forme la molesta grieta:
1. no debemos mezclar demasiado fuerte la mezcla, ya que introduciremos aire.
2. la temperatura del horno, debe de tener una temperatura baja tanto arriba como abajo.
3. si vais a dejar la tarta en la nevera con las fresas, hay que pintarlas con un almíbar o se quedarán secas.
INGREDIENTES
Base
160g de galletas tipo digestivas
2 cucharaditas de azúcar vainillado
80g de mantequilla
Relleno
800g de queso cremoso
160g de azúcar blanco
4 huevos
100ml de nata de montar
La pulpa de una vaina de vainilla o 1 cucharada de extracto de vainilla
Decoración
- 500g de fresas
-50g de azúcar
-50ml de agua
ELABORACIÓN
En primer lugar, prepararemos el molde engrasándolo con un poco de mantequilla. En la base yo le suelo poner un círculo de papel de hornear, pero es opcional.

Prepararemos la base de la tarta, picando las galletas muy finas, podéis utilizar un robot de cocina, un mortero o un rodillo, yo particularmente prefiero el mortero.


Una vez las tengamos bien picadas, las mezclamos con 2 cucharaditas de azúcar y la mantequilla fundida.
Colocaremos la masa obtenida en el fondo del molde aplastándola bien, apretando con la mano para que quede lisa.





Llevaremos el molde a la nevera para refrigerar la base durante unos 30 minutos.
Mientras esperamos prepararemos el relleno, y encenderemos el horno a unos 180ºC (160ºC si es de aire).
Para el relleno, colocaremos en un bol el azúcar, la ralladura de limón y la vainilla (si utilizamos el extracto o el aroma los incorporaremos después de la nata).

A continuación, agregaremos el queso y removeremos hasta obtener una crema, pero ojo no batáis demasiado fuerte porque no nos interesa que entre aire a la mezcla.

Seguidamente añadiremos los 4 huevos, de uno en uno, esperando antes de añadir el siguiente a que se incorporen bien.


Por último, agregamos la nata y batimos hasta integrarla con movimientos suaves.

Sacaremos el molde de la nevera y verteremos sobre el la mezcla. Lo introducimos en el horno durante 15 minutos a 180ºC (160ºC si es de aire), y pasados este tiempo bajaremos la temperatura a 120ºC y lo dejaremos dentro aproximadamente una hora.


Finalmente, sacaremos el pastel del horno y lo dejaremos reposar durante 1 hora.

Pasado este tiempo lo llevaremos a la nevera donde debe permanecer mínimo 6 horas antes de desmoldar para decorar y degustar.

Para la decoración, unas frescas y sabrosas fresas formando una flor.

Para el almíbar, colocaremos en una cazo a fuego medio la misma cantidad de agua que de azúcar, y lo llevaremos a ebullición unos tres minutos hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. Cuando se enfrie lo podremos utilizar para pintar un poco por encima las fresas.
El regalo de mi niña un imán de sevillana para la nevera (hecho por ella)

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